El gobierno argentino, a través del canciller Pablo Quirno y el procurador Sebastián Amerio, ha presentado una denuncia penal contra empresas que realizan negocios petroleros en las Malvinas, área reivindicada por Argentina.
Las empresas involucradas, Navitas (israelí) y Rockhopper (inglesa), podrían enfrentar sanciones que les impedirían operar en Argentina. La situación genera una paradoja, ya que Navitas es israelí, un país con el que Milei busca estrechar lazos.
Se menciona el apoyo del ministro de seguridad israelí, Itamar Vir, a la soberanía argentina sobre Malvinas, y la posibilidad de que Israel reconozca dicha soberanía e imponga sanciones al Reino Unido, lo que podría ser interpretado como un resultado de la política exterior de Milei.