El panel de Duro de domar debatió el dilema de Javier Milei respecto a las Islas Malvinas y las posibles sanciones a empresas. Se señaló que Milei, un anglófilo declarado y admirador de Margaret Thatcher, se enfrenta a la contradicción de sancionar al Reino Unido, país con el que tiene afinidad y del que admira a figuras históricas.
Se planteó que la decisión de sancionar empresas privadas, como C-Lion, va en contra de su propia ideología libertaria de no intervención estatal. La discusión giró en torno a si Milei cumpliría sus promesas o traicionaría sus principios, generando tensión sobre la credibilidad de sus anuncios.