El canciller Friedrich Merz reconoció una profunda conmoción y la peor derrota electoral de su partido en décadas frente a la Alternativa para Alemania (AFD), que obtuvo el 43,8% de los votos en las elecciones regionales, mientras los conservadores cayeron al 17,2%.
Merz calificó el resultado como un mensaje claro de las urnas que no puede ser ignorado de cara a futuras citas electorales.