Se generó un fuerte debate en torno a la decisión de la jueza Marta Pascual de firmar un amparo en la provincia de Buenos Aires para no detener a menores de 15 años, a pesar de la nueva ley de imputabilidad que baja la edad a los 14.
La jueza argumentó que los tratados internacionales y la política criminal de los legisladores establecen un sistema especial hasta los 18 años. Sin embargo, esta postura fue criticada duramente por los panelistas.
Sebastián Pareja expresó enojo, calificando a la jueza como "la máquina de impedir" y argumentando que el Congreso trabajó responsablemente en la ley. Se cuestionó la decisión de la jueza, sugiriendo que podría haber prevaricato y un posible conflicto de competencia territorial.
Se planteó la contradicción del discurso kirchnerista y la falta de datos sobre la capacidad de albergar menores infractores, mencionando que el penal de La Matanza tendría plazas libres.