El gobierno argentino ha iniciado acciones legales contra petroleras que operan en las Islas Malvinas, presentando una denuncia penal contra Navitas Petroleum Development. Esta medida se enmarca en la defensa de la soberanía argentina sobre el archipiélago.
Se analiza la posibilidad de un acuerdo futuro donde Argentina reciba soberanía residual sobre las Malvinas, con una posible base estadounidense y reversión de la soberanía a largo plazo, similar al modelo de Hong Kong. Los derechos de los kelpers serían asegurados, mientras se busca una solución que contemple los intereses argentinos y británicos, en un escenario geopolítico complejo.