Un panel de debate se centra en la figura de la jueza Pascual y su reciente fallo. Los panelistas expresan indignación y critican duramente la decisión de la jueza de suspender una ley provincial.
Se cuestiona su conocimiento del derecho y se sugiere la posibilidad de prevaricato y mal desempeño, argumentando que los jueces no pueden legislar en abstracto y solo deben resolver casos concretos.
Eduardo Feinmann y otros comentaristas coinciden en la gravedad del fallo, calificándolo de "burrada" y señalando que la jueza parece desconocer el contenido de la ley que suspendió.
Se menciona la posibilidad de que la jueza no renuncie y se debate sobre su pertenencia a la "casta político-judicial".