Se critica la decisión de la jueza Pascual de mantener a menores en libertad en lugar de ser internados, argumentando que las condiciones de las cárceles o institutos de menores en la provincia de Buenos Aires no son adecuadas.
Se expresa que esta postura, justificada por la jueza bajo el pretexto de proteger a los menores, resulta demencial y podría llevar a que estos continúen delinquiendo o mueran.