La jueza Pascual explica su resolución, sugiriendo que en lugar de encarcelar a menores que cometen delitos menores como robar un celular, se deben buscar tratamientos alternativos y discutirse dónde institucionalizarlos.
Plantea la idea de recurrir a hogares de Cristo y otras organizaciones para abordar estos casos, separando a quienes cometen delitos graves de aquellos con faltas menores.