Romina, madre de Jeremías, víctima de un homicidio, expresó su indignación ante la suspensión de la ley penal juvenil. Considera que la medida es "nefasta" y que se prioriza la seguridad de los delincuentes sobre la de los ciudadanos.
La jueza Marta Elba Pascual suspendió la aplicación de la ley por 60 días argumentando que el sistema no está preparado para alojar a menores infractores sin vulnerar sus derechos humanos. Sin embargo, Romina critica que la provincia no ha hecho nada en 180 días para adecuar el sistema.
La madre de Jeremías relató casos de menores que, a pesar de cometer delitos graves como homicidio, quedan libres o con penas leves, mientras las víctimas y sus familias sufren las consecuencias. Expresó su sentir que "se nos cagan de risa en la cara" ante la inoperancia de la justicia y la falta de resultados concretos.