El presidente Milei reafirmó la soberanía argentina sobre las Islas Malvinas, en línea con el mandato constitucional y las resoluciones de las Naciones Unidas.
Se aclaró que el discurso presidencial no se refería a la autodeterminación, ya zanjada por la ONU, sino a la integridad territorial y el colonialismo especial.
Las declaraciones de Milei se alinean con la posición histórica de Argentina respecto a las islas.