Se detalla cómo el gobierno argentino, a través de la estrategia de Santiago Caputo, aprovechó una declaración de Donald Trump sobre la neutralidad de Estados Unidos en el conflicto de las Malvinas. Trump insinuó una posible revisión de esta postura, lo que fue interpretado por el gobierno argentino como una oportunidad.
La culminación de esta estrategia fue un discurso del presidente Milei el jueves, donde reivindicó la soberanía sobre las Malvinas, la explotación de recursos y la necesidad de militarizar el Atlántico Sur, sugiriendo un futuro apoyo del gobierno de Trump. Esta jugada busca devolverle a Milei el control del discurso político.