A pesar de la crisis, Benjamin Netanyahu podría imponerse en las próximas elecciones generales en Israel, según diversas encuestas. Su partido, el Likud, es el mayoritario en intención de voto.
Sin embargo, la formación de gobierno dependerá de la construcción de una coalición con suficientes integrantes para superar los 64 escaños necesarios. Esta tarea se presenta compleja debido a las divisiones internas y las enemistades entre las distintas corrientes religiosas y políticas del país.