Se advierte que los políticos deberán enfrentar las consecuencias de sus actos, sugiriendo que muchos terminarán presos y repudiados por la sociedad.
Se critica la falta de conexión de los funcionarios con la realidad de la gente, mencionando que deben ir custodiados a actos públicos por temor a ser rechazados.
Se hace referencia a un incidente donde la esposa de Adorni fue repudiada, evidenciando el descontento social hacia la clase política.