El kirchnerismo es señalado como responsable del deterioro educativo en Argentina, según un análisis de los resultados de las pruebas PISA.
Se critica su cuestionamiento a las pruebas PISA, la permisividad con los paros docentes y el cierre de escuelas durante la pandemia, así como la idea de la no repitencia, que habría generado una cultura de permisividad en los aprendizajes.