El canciller ruso Sergey Lavrov anunció el cierre del consulado general de Alemania en San Petersburgo antes del 18 de septiembre, como represalia por la decisión de Berlín de cerrar sedes rusas.
Esta medida se produce en el contexto de sanciones mutuas, luego de que Alemania acusara a Moscú de un intento de ataque con dron en el aeropuerto Leipzig Hall, acusación que el Kremlin calificó de "mentira absurda".