La jueza Marta Pascual de Lomas de Zamora suspendió la aplicación de la nueva ley penal juvenil en la provincia de Buenos Aires por 60 días, a pedido del padre Pepe.
La jueza argumenta que la infraestructura y los profesionales no están preparados para aplicar la ley que baja la edad de imputabilidad de 16 a 14 años, lo que podría generar un aumento de la población carcelaria y no garantizar la resocialización de los jóvenes.
La decisión generó debate político, con posturas a favor y en contra de la suspensión, mientras se espera la instrumentación adecuada del sistema para garantizar la seguridad y los derechos de los adolescentes.