En la provincia de Buenos Aires, una jueza ha suspendido la aplicación de la ley penal juvenil por 60 días, la cual rebaja la edad de imputabilidad a los 14 años.
La magistrada argumentó la falta de instituciones y facilidades para los menores que pasarían a ser imputables. La decisión ha generado repudio en el arco político, incluyendo a Patricia Bullrich, impulsora de la ley penal juvenil.