Donald Trump calificó como el mayor acuerdo petrolero de la historia un pacto firmado entre Washington y el gobierno interino de Venezuela.
El acuerdo otorgaría a Estados Unidos el control mayoritario de la producción en 17 campos estratégicos del país, con una duración que genera controversia entre 100 años según Trump y 25 según el gobierno venezolano.
El pacto ha suscitado fuertes cuestionamientos dentro de Venezuela, tanto de opositores que denuncian exclusión del debate como de sectores identificados con el chavismo que lo consideran una traición a la soberanía.