El avance de la extrema derecha en Alemania, con el partido Alternativa para Alemania (AFD), genera preocupación en la Unión Europea debido a su potencial impacto en la estabilidad económica y política del bloque.
Alemania es el país más importante y poblado de la UE, y su situación interna afecta directamente las decisiones y el rumbo de la Unión.
El AFD se opone a la integración europea, aboga por el fin del euro y promueve una visión nacionalista, lo que podría complicar negociaciones sobre el presupuesto europeo y la ayuda a Ucrania.