Se comparten anécdotas sobre Chiche Helmut y su rigurosidad en el lenguaje periodístico, recordando dos palabras que prohibía usar: "socomio" e "intersección".
Sus colegas destacan que, a pesar de su exigencia, sus correcciones eran valiosas lecciones que enriquecían el vocabulario y la precisión en la comunicación periodística.