El presidente colombiano, Abelardo de la Espriela, firmó un decreto que levanta la suspensión de permisos para portar armas, permitiendo a los ciudadanos con licencias vigentes volver a portarlas legalmente. El mandatario justificó la medida argumentando que es inaceptable que los criminales estén armados mientras los ciudadanos honestos no puedan defenderse. Aseguró que el 99.9% de los delitos cometidos con armas se realizan con armamento ilegal.
De la Espriela enfatizó que los requisitos para portar armas siguen siendo estrictos, exigiendo condiciones físicas, psíquicas y emocionales, además de no tener antecedentes. La decisión busca devolver a los ciudadanos "de bien" la posibilidad de defenderse.