El Partido Republicano celebra su convención en Texas, un estado históricamente favorable al partido, aunque con dudas sobre el resultado de las próximas elecciones, especialmente para el Senado.
El control del Senado es crucial para Donald Trump, quien busca movilizar a su sector más leal, el "Make American Great Again".
Se han utilizado términos como "socialistas" y "comunistas" para descalificar a opositores, apelando al electorado republicano en elecciones no obligatorias.
Se espera el discurso de Donald Trump, quien busca unificar al partido y apelar tanto a su base como a otros republicanos, a pesar de un cierto descontento interno.