Una crisis sin precedentes afecta a la Corte Suprema de Brasil a pocas semanas de las elecciones presidenciales. El juez André Mendoza ordenó la suspensión del director general de la Policía Federal, André Rodríguez, y del jefe de inteligencia, Leandro Almada, en medio de un enfrentamiento con el magistrado Alexandre de Morao.
La medida, respaldada por una sala de cinco miembros, se produce en un contexto de fuerte disputa judicial y acusaciones cruzadas por abuso de autoridad y filtraciones de inteligencia. La situación se agrava con protestas de opositores que exigen la destitución de De Moraes, mientras que sectores afines al bolsonarismo apoyan al poder judicial alineado con ellos.
El trasfondo de la disputa involucra informes que cuestionan supuestos contactos entre De Moraes y un banquero investigado por fraude. La crisis judicial pone en riesgo la estabilidad política y social de Brasil, a días de que se definan las elecciones presidenciales entre Ignacio Lula da Silva y Flavio Bolsonaro.