Se debatió sobre la competitividad de Javier Milei de cara a futuras elecciones, a pesar de su actual imagen negativa.
Algunos argumentaron que Milei sigue siendo competitivo por la falta de alternativas claras y por ser una opción para los desencantados de ambos lados del espectro político.
Otros expresaron dudas sobre su capacidad para revertir la situación, sugiriendo que figuras como Patricia Bullrich podrían capitalizar el descontento.