Existe una fuerte injerencia de Estados Unidos en la política de cabotaje argentina, según se desprende de declaraciones del embajador Lamelas a Sturzenegger.
Se cuestiona la apertura del cabotaje a "todo el mundo", sugiriendo que empresas como Costco, con gran capacidad logística, podrían beneficiarse desproporcionadamente, mientras se pone en duda la defensa de la soberanía argentina en este ámbito.