Se rebate la afirmación de la ministra Burrich sobre que Argentina es el país más seguro de la región, contrastándola con la realidad de la provincia de Buenos Aires. Se señala que los homicidios en la provincia han aumentado y que hay un exceso de presos en las cárceles bonaerenses.
Se critica al gobierno provincial de Kicillof y al ministro de Seguridad Alonso, acusándolos de "hacerse los estadistas" y "destruir al Estado" con discursos sobre seguridad mientras la situación empeora. Se menciona que la ministra Burrich pide a la Nación que garantice las condiciones de seguridad, cuando esa responsabilidad recae en el poder judicial provincial.