Se critica la estrategia del gobierno de la provincia de Buenos Aires de "eliminar las estadísticas incómodas", como las de pobreza e inseguridad, en lugar de abordar los problemas de fondo. Se menciona que el ministro Alonso insiste en culpar a las redes sociales por la inseguridad.
Se desafía al ministro Alonso a caminar sin custodia por los barrios peligrosos de la provincia para que experimente la realidad de la inseguridad. Se advierte que el gobierno provincial podría estar intentando ocultar la verdadera magnitud del problema a través de la manipulación de datos y la narrativa oficial.