La jueza Marta Pascual defendió su postura sobre las penas a delincuentes juveniles, atribuyéndola a una "locura ideológica" y no a influencias políticas como el kirchnerismo o Axel Kicillof. Sostuvo que el encierro no cambia a los jóvenes y que prefiere aplicar alternativas.
Pascual afirmó que en la provincia de Buenos Aires dicta las penas más livianas, ya que no cree que el encierro sea la solución para los delincuentes juveniles. Señaló que da mucha alternativa y que no cree que el kirchnerismo influya en su postura, sino que es una "locura ideológica" que se mimetiza con el delito.
A pesar de las críticas, la jueza se mantuvo firme en su convicción de que las penas deben ser más livianas y enfocadas en la reinserción, argumentando que los jóvenes no se modifican con el castigo.