La jueza Marta Pascual, de filiación kirchnerista, ha generado controversia al suspender la aplicación de la ley penal juvenil en la provincia de Buenos Aires. Argumentó que resulta pésimo que haya menores de 14 años presos y que se debe suspender la ley por falta de infraestructura y logística.
En paralelo, el ministro de Seguridad bonaerense, Javier Alonso, fue criticado por llamar al director de un canal para presionar a un periodista que lo había criticado. Se le acusa de querer controlar la prensa y de tener una actitud de "cara de piedra" junto a la jueza Pascual y el gobernador Kicillof, quien se ha mantenido en silencio.