Se acusa a la jueza Marta de proteger a los delincuentes y de tener una visión garantista que perjudica a la sociedad, especialmente a las víctimas.
Se critica que la jueza, en lugar de aplicar la ley y dar tranquilidad a la comunidad, prioriza a los jóvenes infractores y utiliza términos como "chicos" para referirse a ellos, lo que se considera una forma de "populismo criminal".