La jueza Marta Pascual defendió su resolución sobre el régimen penal juvenil, aclarando que no discute la baja de la edad de imputabilidad (facultad del Congreso) ni la política criminal. Señaló que su postura no busca generar más inseguridad y que no está en desacuerdo con bajar la edad de 16 a 14 años.
Pascual negó tener un sesgo ideológico en su resolución y se defendió de las críticas, incluso de quienes la tildaron de "cómplice de asesinatos". Afirmó que su objetivo es garantizar la seguridad ciudadana y que su resolución busca anticiparse a futuras violaciones de derechos.