La jueza Marta Elba Pascali suspendió la aplicación de la nueva ley penal juvenil que baja la edad de imputabilidad a 14 años, argumentando la falta de infraestructura adecuada y el riesgo de violaciones a los derechos fundamentales de los jóvenes.
La jueza señala que el sistema penal juvenil argentino, regido por tratados internacionales, tiene particularidades y que la provincia de Buenos Aires ya cuenta con un sistema especial. Advierte que la falta de preparación, capacitación de personal y adecuación de infraestructura podría generar hacinamiento en las cárceles, afectando los derechos de los menores.
La ley, aprobada hace 180 días, establece un período de implementación que la jueza considera insuficiente ante la ausencia de las condiciones necesarias. Plantea que no se puede fallar en base a un "peligro abstracto" y que la falta de preparación del Estado podría llevar a que menores cometan delitos sin enfrentar consecuencias penales.