Se continúa el análisis sobre la jueza y su postura garantista. Se cuestiona si su ideología la lleva a no considerar delincuentes a los agresores y si esto afecta la seguridad en la provincia de Buenos Aires. Se menciona que la jueza fue funcionaria dual y especialista en derechos de familia, pero se pregunta qué hace en un juzgado penal.
Se critica la efectividad de su enfoque, señalando que la provincia de Buenos Aires es insegura. Se menciona que el ministro de Seguridad, Alonso, llama a los dueños de los medios para que no se hable de ciertos temas, sugiriendo un "blindaje" informativo. Se introduce la idea de una nueva modalidad delictiva: matar primero para robar con mayor comodidad.