La gestión de seguridad en José C. Paz y la figura del intendente Mario Ishii son objeto de debate. A pesar de la creciente inseguridad y las críticas, se señala que Ishii y el peronismo continúan obteniendo réditos políticos, en una aparente paradoja.
Los vecinos expresan su frustración ante la falta de soluciones concretas y la aparente impunidad de los delincuentes. Se cuestiona la efectividad de las patrullas urbanas y la ausencia de controles policiales. La situación genera un fuerte descontento, pero no se traduce en un castigo electoral para la fuerza política local.