Se destaca la lucha del gobierno actual contra el narcotráfico y el crimen organizado, en contraste con la supuesta "romantización" de la delincuencia por parte de otros sectores. Se menciona el caso de Rosario y Santa Fe como ejemplo de cómo los menores son cooptados por grupos criminales.
Se argumenta que la nueva ley busca recuperar a estos menores, ya que, a diferencia de los adultos delincuentes, sí tienen posibilidades de reinserción. Se critica la idea de que la pobreza o la falta de oportunidades justifiquen la delincuencia, enfatizando que son dos cosas distintas.