Se cuestiona la reciente cadena nacional del presidente sobre Malvinas, calificando de "locura" el plan de construir una base naval en Ushuaia y un proyecto armamentista.
Se argumenta que esta iniciativa se enmarca en un alineamiento de Argentina con Estados Unidos (bajo la administración Trump) e Israel (con Netanyahu), lo cual podría tener implicaciones en la política exterior y las relaciones internacionales del país.
Se compara la situación actual con la de Venezuela y se critica la falta de una opción política que trascienda la "grieta" partidaria, abogando por un enfoque más centrado y pragmático.