Se profundizó en el caso de la empresa Navitas y su proyecto de exploración petrolera en Malvinas, cuestionando la inversión anunciada de 1.500 millones de dólares.
Se señaló que el gobierno argentino estaba al tanto de la situación desde diciembre, como lo demuestra un comunicado de Cancillería, pero no actuó públicamente hasta el discurso presidencial.
Se especuló sobre si la tardanza en la acción gubernamental se debió a una falta de decisión o a una estrategia para utilizar el tema Malvinas con fines políticos, especialmente ante la publicación de encuestas desfavorables para el presidente.