Se genera un fuerte debate sobre la nueva ley penal juvenil y su impacto en la seguridad de la provincia de Buenos Aires. Una de las panelistas critica la ley, argumentando que no generará más seguridad y que suspenderla dejaría a los menores delincuentes libres, lo que pondría en riesgo a la ciudadanía.
Se cuestiona la efectividad de las cárceles y se señala que están llenas de jóvenes que cometieron delitos menores por falta de contención estatal. Se critica la postura de quienes, según la panelista, defienden a los delincuentes y se les insta a "llevarlos a su casa". Se califica la ley como un "cachivache" y se exige una respuesta para las familias de las víctimas.
Se menciona la declaración de la ministra Burrich sobre la seguridad en Argentina y las cifras de homicidios en la provincia de Buenos Aires, contrastando con el aumento de presos. Se alude a la suspensión del nuevo régimen penal juvenil por parte de un fiscal y se debate la factibilidad de un juicio político a la magistrada.