Se informa sobre una marcha de jubilados frente al Congreso que terminó en represión policial. Se describe una situación tensa con gases lacrimógenos y escudos policiales contra los manifestantes.
Una mujer jubilada se descompensó y convulsionó, requiriendo atención médica. Se hace un llamado de emergencia para que una ambulancia del SAME acuda al lugar. Se menciona que la marcha, que venía siendo pacífica, se vio interrumpida por la intervención policial.
Se relatan experiencias de agresión por parte de la policía, incluyendo el uso de balas de goma y empujones. Varios manifestantes expresan su indignación y miedo ante la violencia ejercida, calificando la situación como "épocas muy oscuras" y un "horror".
A pesar de la represión, los manifestantes reafirman su determinación de seguir marchando por los jubilados, las personas con discapacidad y los endeudados, rechazando el miedo que intenta imponer el gobierno.