Se expuso la precaria situación salarial de las Fuerzas Armadas, detallando que un teniente cobra un poco más de un millón de pesos, con un aumento previsto que no alcanzará los cuatrocientos cincuenta mil pesos.
Se señaló que la Armada funciona gracias al talento y dedicación de su personal, más allá de las limitaciones presupuestarias.