Se expresó una visión crítica hacia la clase política argentina, calificando a todos los gobiernos como un "desastre". Se mencionó a Cristina Kirchner, Mauricio Macri y Alberto Fernández como ejemplos de esta crítica generalizada.
El panelista sugirió que hasta que los argentinos no entiendan que todos los políticos son un desastre, el país no podrá avanzar. Se hizo una referencia al radicalismo, señalando que incluso dentro de ese partido hay divisiones y críticas internas.
La opinión generalizada fue que la clase política en su conjunto ha fallado en la gestión del país, y que es necesario un cambio de mentalidad y de enfoque para lograr un futuro mejor para Argentina.