Representantes del INTI y la CNEA denunciaron un plan sistemático de destrucción de la industria nacional, la ciencia y la tecnología, que afecta también a la UNSAM y otras universidades.
Argumentaron que la ciencia genera soberanía y pertenencia, y que el gobierno actual busca entregarla.
Se explicó que el INTI verifica la calidad de los productos y mejora procesos industriales, mientras que la CNEA es crucial para las centrales nucleares y la investigación médica.