Se discute la posibilidad de que la policía municipal de Castelar se arme con armas no letales, similar a lo implementado en Lanús. Se plantea que estas armas podrían ser útiles para disuadir ciertos tipos de delitos, como amenazas con objetos punzantes, pero no serían efectivas contra bandas organizadas y armadas.
La implementación de armas no letales se presenta como una alternativa para complementar las medidas de seguridad existentes, buscando reducir la letalidad en ciertos enfrentamientos. Sin embargo, se reconoce que su utilidad es limitada frente a delincuentes altamente organizados y violentos.