Dagoberto Huerta describió la situación cultural en Chile como compleja, con reducción de presupuestos para educación artística, patrimonio y artes escénicas, afectando a artistas y espacios culturales. Considera preocupante la falta de programación y la inversión insuficiente en la formación de públicos.
El bailarín chileno señaló que la política cultural requiere un diálogo abierto con la comunidad para tomar decisiones, ya que a menudo se imponen medidas sin consultar a los destinatarios. Comparó esta situación con Argentina, donde también existe el reclamo de preguntar a las personas con discapacidad qué necesitan en lugar de imponer soluciones.