La campaña electoral en Israel ha comenzado oficialmente, con el caso de la presunta advertencia de Mohammed Bin Zayed a Benjamin Netanyahu sobre el ataque de Hamas como un elemento central. Netanyahu niega rotundamente la conversación y presentará cargos contra el periódico Haaretz.
Analistas cuestionan la viabilidad legal de la demanda y señalan que la campaña electoral se intensifica, con diversos partidos utilizando el caso para criticar al primer ministro. La percepción pública de Netanyahu y su liderazgo se ve afectada por estas acusaciones, en un contexto de divisiones políticas y procesos judiciales en curso.