Se destaca un cambio en la causa que investiga a Insaurralde y Sirio, con un nuevo juez federal que parece dispuesto a profundizar la investigación. Se mencionan las medidas probatorias solicitadas por los fiscales, incluyendo el análisis de movimientos bancarios en Uruguay y de teléfonos celulares.
Se critica la actitud de Alberto Fernández y otros políticos que, ante noticias de presuntas "fake news" u operaciones, guardan silencio frente a evidencias concretas de corrupción. Se sugiere que la justicia, esta vez, podría actuar a fondo contra los implicados, a diferencia de casos anteriores donde la investigación parecía estancada.