Se debate la apropiación de la causa Malvinas por parte de diferentes actores políticos, enfatizando que no es una bandera de ningún partido en particular, sino un símbolo nacional que debe unir a todos los argentinos.
Se expresa el dolor de los fueguinos al escuchar que la causa Malvinas se presenta como una oportunidad electoralista, cuando para ellos representa una vivencia diaria y un sentimiento profundo.
Se hace un llamado a la unidad nacional en torno a la defensa de la soberanía, reconociendo que pueden existir diferencias de criterio, pero que la causa central debe ser un factor de cohesión.