Se debatió sobre la corrupción en la justicia y cómo el poder económico puede influir en las decisiones de los jueces. Se mencionó la posibilidad de que jueces sean comprados o coaccionados, lo que pone en riesgo la imparcialidad del sistema.
Se planteó la necesidad de un "juez natural" y un "terreno imparcial" para garantizar un proceso justo, en contraposición a la idea de que la misma persona que fue víctima o parte de un conflicto deba juzgarlo. Se hizo referencia a la película "Relatos Salvajes" como ejemplo de cómo el dinero y los contactos pueden manipular la justicia.
Se reconoció que la justicia no es infalible y que existen casos de corrupción, pero se enfatizó la importancia de mantener un sistema que, a pesar de sus fallas, busque la verdad y la justicia. La discusión subraya la complejidad del sistema judicial y los desafíos para asegurar su integridad.