Se expone cómo la lucha contra el narcotráfico en Córdoba afectó los "sobresueldos" de los jefes policiales, generando un vacío en la seguridad de la ciudad.
Se denuncia que la policía exigía un aumento salarial del 100% para volver a las calles, evidenciando una clara conexión entre el crimen organizado y la corrupción policial.
Se sugiere que la falta de circulación de dinero narco fue la causa de la protesta policial.