Se plantea la hipótesis de que la persistente crisis económica en Argentina, que ocupa un lugar central en la agenda pública, podría diluir la importancia de la inseguridad como factor determinante en las elecciones, a pesar de ser una preocupación constante para los bonaerenses.
Se sugiere que un gobernador de la provincia de Buenos Aires que logre mejorar significativamente la seguridad tendría una ventaja electoral considerable, comparable a la de abordar la inflación.
Se reconoce la complejidad de la provincia de Buenos Aires, con una gran cantidad de habitantes y una geografía extensa, lo que dificulta su gestión integral y la resolución de problemas como la inseguridad.